jueves, septiembre 4



"Primero te doblarás de formas que ni tu cuerpo, ni tu espíritu, imaginaron jamás.
Te tendrás que acostumbrar a andar retorcido, deforme, aunque en aspecto nadie lo note.
Al tiempo tu carne comenzará a abrirse, empujada por los huesos. 

Cortando, sin nada de filo.
Tu gritarás con la boca cerrada.
Lo último en ceder es la piel, quien intenta sostener la situación. 

Como una madre abrazando a su hijo con fiebre, sin saber que más hacer.
Todo terminó para quien eras antes.
Por fin te ganaste tus preciadas y malditas alas, para siempre."

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